miércoles, 27 de junio de 2007

HABIAN QUEDADO EN LA PLAYA AL ATARDECER. . .


El único elemento en contra era no poder parar el tiempo. Mientras la puesta de sol llegaba, Gabriel preparaba cuidadosamente cada detalle, conocían aquella cala como las palmas de sus manos, siempre buscaban el cobijo de un par de enormes rocas huecas que había al final de la playa, testigos mudos de sus encuentros y su mutuo amor infinito. Gabriel Contemplaba a Carla mientras se acercaba paseando por la orilla y cuando la distancia entre ellos no era más que la de un beso, se fundieron en un eterno abrazo escapando de la realidad por unas horas, unos minutos o aunque solo fuera unos segundos, siempre con el pensamiento de lo interminable q sería esperar el nuevo encuentro de cada año.

domingo, 10 de junio de 2007

ME PARECIÓ EXTRAÑO VER UN HOMBRE CORRIENDO BAJO AQUELLA LLUVIA. . .


Cogí mi gabardina y sentí el impulso de seguirle, al bajar la escalera de casa casi le había perdido la pista, pero conseguí seguir su rastro a través de aquellos estrechos callejones que poco a poco ensanchaban su espacio. Escondida tras una esquina observé como dejaba un precioso ramo de flores al borde de aquella carretera, y mientras se alejaba no pude evitar acercarme, contemplé el hermoso ramo y sobre él una nota que decía : "cada día es mayor vuestra ausencia; cariño hoy hacemos 6 años de casados, cielo ayer cumpliste 4 añitos, felicidades mis niñas, os querré siempre, Joaquín".

ME DESPERECÉ EN LA CAMA Y COMO TODOS LOS DIAS LA ABRACÉ, PERO AL HACERLO SUPE QUE NO ERA MI MUJER...


Si hubiese sido ella habría sentido como formaba parte de mi mientras la estrechaba entre mis brazos, era mucho más fuerte cualquier pequeña cosa que despertara en mi algún recuerdo de ella, que mis intenciones y mis intentos por no recordarla a cada momento. Han pasado varios años y aun así cuando despierto y abrazo a Mati caigo en la cuenta de que ella ya no está, ese vacío que me estremece me lo recuerda día tras día. Mati sabe que no la amo, pero aceptó lo único que pude ofrecerle, un hombre roto que sobrevive cada día.
Hace 10 años que murió Elisa y cada día me vuelve a enamorar entre sus recuerdos y sé que siendo hoy mi consuelo mañana podrá ser mi perdición.

INCREIBLE PERO AQUELLA MUJER ME SEGUÍA. . .


Mis pasos y la respiración crecian a cada paso y los
sentía al unisono en mis oidos.LLegué a casa sofocada,
había logrado dejar atrás a esa mujer,pero la intranquilidad
en mi no desaparecía.Tomé mi último sorbo de leche caliente
y me acosté.Cuando me levanté volvi la vista atrás,seguía
tumbada en la cama y junto a mi ella que me tendía su mano.

JAMÁS PENSÓ QUE SE ATREVERÍA A HACERLO,PERO LO HIZO...


Entró en la tienda y lo compró;desde muy pequeña siempre que veía
un violin se quedaba hipnotizada por todo lo que le hacía sentir.
Lo contemplaba cada día,en el rincón de la vitrina donde lo había
colocado,iluminado por un rayo de luz que entraba por la ventana.
Una mañana de tantas otras,Luisa,tomó el violin entre sus manos y
sin saber como salieron unas preciosas notas mientras acariciaba
sus cuerdas.